Nace el multiperiodista

Los medios se están transformando en grandes usinas de noticias para distribuir contenidos en todos los soportes y formatos posibles: prensa, radio, televisión, internet y dispositivos móviles. Los límites entre cada uno se desdibujan cada vez más dentro de las omnipresentes pantallas y, en este berenjenal multimediático, también se modifican las tareas y habilidades que realizan quienes trabajan en ellos. Así es como nace el multiperiodista.

“Necesitamos editores y reporteros que se sientan cómodos trabajando con textos, imágenes y sonido en su trabajo diario, en lugar de permanecer anclados en lo que han hecho siempre. El periodista tiene que pensar siempre en multimedia”, reclamaba ya en el 2000, Howard Tyner, director del diario Chicago Tribune en una entrevista concedida al diario El País. Desde entonces, esa demanda no ha hecho más que crecer.

El multiperiodista toma distintas formas:

  • Está el periodista multitarea, que participa de las distintas fases del proceso de producción de la noticia (redacción, fotografía, video, edición).
  • El periodista multiplataforma, que produce contenidos para distribuir en diferentes medios.
  • O el multitemático, cuando cubre todo un espectro de noticias de diferentes áreas temáticas.

En cualquiera de sus facetas, algunas no tan novedosas, el multiperiodista parece ser el protagonista que exige este escenario convergente. Y camina en una delgada línea entre los deseos legítimos de buscar una organización de la actividad periodística más adecuada a los desafíos que plantea el presente digital y un mero intento por disminuir costos por parte de las empresas.

“Quienes interpretan la ineluctabilidad de la convergencia como una coartada para menguar aún más, si cabe, las redacciones de los medios cometen, además de una mala jugarreta empresarial, un craso error estratégico. Una cosa es que los límites entre medios se difuminen y otra muy distinta que eso recomiende diezmar las redacciones, obligando a hacer con un solo periodista la información que ayer se hacía con dos. O con tres”, advierte Ramón Salaverría, de la Universidad de Navarra.


Ejemplos convergentes

En cualquier caso, no son pocos los medios que están transitando, en distintas etapas, el trabajoso camino de la convergencia. Un ejemplo paradigmático es el del británico Telegraph. Ya es famosa su redacción en forma de estrella, con una mesa de coordinación en el centro y pantallas gigantes dominando a lo alto. Todos los periodistas trabajan en un mismo piso para distribuir contenidos en las ediciones del diario (Daily Telegraph), del dominical (Sunday Telegraph), de los sitios en la Web, incluyendo entrevistas en audio y video, noticieros y un alerta disponible las 24 horas.

Los periodistas del Telegraph manejan textos, audios y videos. Cubrir una noticia implica una serie de pasos a lo largo del día, explica el periodista Roy Greenslade. Primero: un texto breve y rápido para las últimas noticias del sitio. Segundo: actualizaciones, cuando y dónde sean necesarias. Tercero: si resulta apropiado complementarla con un video o audio, el o la periodista irá al estudio, que está en el mismo piso. Cuarto: le agrega contexto y repercusiones. Esto ayudará después a redactar un artículo más contextual y analítico para el diario.

Muchos trabajan a dos pantallas: una para el gestor de contenidos del multimedio, y otra para revisar el correo o chequear noticias en la TV.

El proceso de integración en Telegraph ha sido intenso y muy rápido. Para algunos, demasiado.

En distinta medida, otros medios ya han encarado procesos de convergencia:

  • The New York Times inauguró en noviembre un nuevo edificio, en donde conviven los periodistas del papel con los redactores para la Web.
  • La BBC también reorganizó sus redacciones en noviembre: una redacción multimedia para la elaboración de noticias de todos los medios (radio, televisión e Internet), y una división programas multimedia, para contenidos especiales multiplataforma.
  • El Financial Times viene trabajando en una redacción unificada desde 1999 pero en julio del 2006 volvió a reorganizarse para la producción multimedial, lo cual demandó nuevas habilidades a los periodistas.
  • El diario español El Mundo, junto con el deportivo Marca y el económico Expansión, acaban de mudarse a un nuevo y colorido edificio para trabajar indistintamente entre el papel y la Web.

En España, un grupo de investigación dirigido por el ya citado Salaverría e integrado por 24 investigadores de 12 universidades está estudiando la convergencia en los medios digitales (véase: http://infotendencias.com). Han descubierto que el proceso está más desarrollado en las redacciones de medios regionales, de dimensiones más pequeñas, que en los grandes medios nacionales. De cualquier forma, el 60 por ciento de las compañías mediáticas que analizaron han experimentado alguna suerte de convergencia de redacciones, en su mayoría en un nivel básico de colaboración.

Un caso de integración a nivel regional es el del Grupo Goiena, una joven y pequeña cooperativa comarcal en el País Vasco que ha orientado sus esfuerzos a la coordinación de la información de forma unitaria y compartida entre los cuatro medios que lo conforman (radio, prensa, televisión e Internet) y plantea a corto plazo la unificación física de una mesa única de redacción multimedia.

En resumen, como se ve, hay distintos grados de convergencia. Un primer nivel sería de colaboración, con redacciones separadas y periodistas que intervienen en “otro medio” del grupo con mayor o menor frecuencia. Un segundo nivel sería de coordinación, también con redacciones separadas pero con escritorios comunes en los que se distribuyen tareas. Un tercer nivel estaría dado por una integración total de todos los periodistas en una sola redacción en la que producen contenidos para todos los medios.


Críticas divergentes

Sin embargo, el proceso de integración no está exento de problemas. Requiere una cuidadosa planificación y fuertes inversiones iniciales. No sólo implica profundos cambios de organización en la estructura física y organizativa de las redacciones sino también de una nueva formación para los periodistas. Se necesita modificar prácticas largamente arraigadas en la cultura de cada medio: basta pensar el impacto que significa para un periodista de prensa hacer televisión y también la opción inversa.

Tampoco escasean las críticas a la convergencia. Sus detractores argumentan que frecuentemente sólo termina siendo una estrategia de las empresas para reducir costos y producir un periodismo más barato.

Así, los periodistas en Inglaterra se quejan por ejemplo de que ven alargadas sus jornadas de trabajo, que las empresas no invierten en la formación necesaria para una estructura convergente, y que ni siquiera están mejorando los recursos tecnológicos. Incluso hay quienes denuncian que las sinergias ocultan una reducción de personal para “optimizar recursos”. Cuando el objetivo es ahorrar dinero en detrimento de la calidad de los contenidos, la experiencia parece destinada al fracaso.

En este contexto, hay medios que directamente rechazan un destino convergente. Es el caso de los directivos de Le Monde en sus divisiones impresa y digital que, si bien han desarrollado programas que aspiran a la colaboración, rechazan una integración total. Por varias razones:

1) Porque la historia y experiencias pasadas han demostrado que resulta un proceso difícil.

2) Los periodistas del diario y del sitio tienen diferentes tareas con técnicas de escritura diferente.

3) Los dos medios tienen distintas audiencias y periodicidad.

“Ambas plataformas necesitan diferentes periodistas”, sostiene Alexis Delcambre editor de Lemonde.fr. “Los periodistas del papel están basados en la sección, y generalmente tienen gran experiencia en un campo particular. Esto marca la evolución del diario, que tiende a ser un lugar para una cobertura más analítica y con mayor profundidad. El papel necesita cada vez más plumas expertas. En cambio, la edición digital está compuesta por periodistas multimedia, que tienen una fuerte ‘cultura de aprendizaje’ y están entrenados para manejar diferentes plataformas y técnicas de redacción”.

Sea como fuere, y más allá de los mitos que ha disparado el tema de la convergencia periodística, “pretender que cada medio se mantenga aislado, como si la competencia y las necesidades del público fueran idénticas a las de hace una década, es imposible”, señala José Alberto García Avilés, de la Universidad Miguel Hernández. Las audiencias demandan información en todos los formatos, con distintos niveles de profundidad y en todo momento. Ante esto, los medios están buscando formas de organización más apropiadas y periodistas polivalentes que puedan trabajar textos, imágenes y sonidos.

Que los periodistas conozcan distintos lenguajes no sólo es una demanda de los medios de los grandes grupos. Los medios más pequeños, como veíamos, están en esa misma búsqueda y están siendo todavía más osados en la integración. Incluso los nanomedios o micromedios, como los blogs, requieren explotar sus posibilidades multimediales, hipertextuales e interactivas para ofrecer un producto que se destaque entre los millones de blogs que crean millones de ciudadanos.

En definitiva, la convergencia mediática plantea un escenario de cambio para el ejercicio del periodismo y exige nuevos desafíos en la formación de los periodistas. El proceso apenas está comenzando. Y todavía genera más preguntas que certezas.

Este artículo fue publicado originalmente en el periódico [8300] en abril de 2008.


+Info:

Salaverría, Ramón (2003). “Convergencia de medios”. Chasqui. Nro 81.

García Avilés, José Alberto (2006). “Desmitificando la convergencia periodística”. Chasqui. Nro 94.

Se fusionan las redacciones de Clarín y Clarín.com. Periodismoyotrasyerbas. 21/07/08

Clarín y La Nación integran sus redacciones. Diario sobre diarios. 28/08/08

1 comentarios:

Eze 4 de noviembre de 2008, 16:21  

Y también están los periodistas todólogos, que son los que más se buscan :P Saludos.

Somos docentes de la Universidad Nacional del Comahue y escribimos desde el norte de la Patagonia, Argentina.
Investigamos sobre periodismo impreso y digital.

General Roca, Argentina