Por Juan Carlos Bergonzi

                                               MIRAR NUESTRO PASADO

    En tiempos de confusiones sobre orígenes, color de piel, etnocentrismo, prejuicios exaltados, reproduzco esta nota publicada hace seis años con motivo del Día de Padre. Se relata una costumbre de vecinos que intercambiaban ideas, proyectos y novedades en aquellos años de la década de 1950. Estimo  oportuno leerla o repetir su lectura. 

                               

                                      DIVERSIDAD Y RESPET0   

  El encuentro se producía casi todos los días a la media tarde. No sé por qué motivo el lugar físico era frente a mi casa, donde vivía con mi familia. La calle   amplia, arenosa y los árboles daban un marco propicio para ese momento que me llamaba la atención. 

  Los miraba y descubría en ellos a señores muy serios y compenetrados en ese debate oral donde todos hablaban y disfrutaban. La confluencia de nacionalidades marcaba una sociedad de inmigrantes. El señor Echevarría, vasco, el señor Macenco, de alguna parte la actual Rusia o Ucrania; el señor Narbaitz, vasco; Maugeri del sur de Italia y mi padre llegado de   Lombardía, Italia. 

   El señor Narbaitz    participaba montado en su caballo. Los cuatro restantes en un círculo. ¿Qué los convocaba a esas reuniones? ¿Y cómo se consolidó ese grupo de hablantes que -estimo- no lograban, en ocasiones,  decodificar con claridad los mensajes. Sabía bien   por mi madre,  que tanto Vicente Maugeri como mi padre Octavio Bergonzi, no tenían posibilidad de comunicarse en italiano al provenir de distintas regiones de la bella Italia.

   Sí recuerdo que los temas no eran triviales o dedicados a terceros ausentes. Trataban cuestiones de sus países de origen, la actualidad de esos años, década de 1950, y algún otro ítem imposible de recordar. Tengo presente que esa especie de Babel, confusión de lenguas o medio castellano no era un impedimento para forjar amistades en un contexto de respeto y tolerancia.

   Me representa ahora la Argentina poblada con gente venida en barcos con interés infinito en trabajar y construir. Esa escena de vecinos de la ciudad* que se permitían un espacio para intercambios con opiniones otorgaron en mi breve edad un ejemplo de amistad; convivencia sana y necesaria.

 Lo expongo con la perspectiva de los años; reconocerse unos con otros en ese camino que emprendieron cuando las circunstancias los obligaron a ellos o a sus padres a  un largo viaje a una tierra de esperanza.  

  La palabra los hacía sentir cercanos, hermanados. Respetados y reconocidos.

 *Ciudad de Carhué, provincia de Buenos Aires. Argentina

                          DIÁLOGO PACIENTE /PEDIATRA *



  Un preadolescente asiste a consulta con su médico pediatra. El niño ha decidido que este encuentro con el profesional será el último. Siente que, a sus casi 13 años, es tiempo de abandonar su vínculo con el especialista que lo atiende desde la infancia, ahora que su niñez está a punto de concluir.

Considera que su crecimiento le impone un cambio más acorde con su edad.

El médico sonríe y le responde que su inquietud, o incluso su decisión, es válida. La conversación se desliza hacia temas familiares y el preadolescente confiesa que no tiene una relación cordial con su padre.

El veterano médico escucha con atención las quejas del paciente en esa visita de cierre de ciclo. El jovencito reitera sus críticas y, en un gesto de rebeldía, aumenta sus demandas hacia la figura paterna.

Entonces, el doctor se acerca, pone una mano sobre su hombro y le dice:

--Tu padre puede haberse equivocado en el trato. Lo que debes saber es que siempre hizo todo lo mejor posible por vos. Eso debe quedarte grabado en el corazón.

El paciente se retiró en silencio.

¡Feliz Día del Padre!                            

  

*Basado en un relato escuchado en un encuentro sobre niñez y adolescencia.Río Negro, Argentina .   

 



En el Día de la Bandera se conmemora a su creador, Manuel Belgrano, fallecido el 20 de junio de 1820, según lo dispuesto por la Ley 12.361 del 8 de junio de 1938.

En su afán por dejar el cimiento de una obra trascendente, se desempeñó como abogado, economista, periodista, político, diplomático y militar, y aspiró al premio de servir a la patria sin otro objeto que el de verla constituida.

Sus contemporáneos destacaron de Manuel Belgrano que, lleno de integridad y talento natural, poseía un juicio recto, una honradez a toda prueba, y un patriotismo puro y desinteresado.

La FADECS celebra esta conmemoración, convocando a la reflexión sobre su importante legado.  (Tomado del servicio de Noticias de la Fadecs-UNComahue. Argentina)

           



                                EN LAS HORAS PREVIAS...





        Ayer,  a media tarde, con una temperatura de 20º C, un sol radiante iluminaba los irrigadores en el paseo del Canal de Riego de la ciudad de General Roca, Río Negro.

    El espectáculo era maravilloso. Muchas personas grababan esa sinfonía de color y agua, ese bien preciado que alegra los corazones.

     Alguien comentó "esto es un preanuncio de la victoria de la selección esta noche" muchos aprobaron esa construcción verbal que estaba en el espíritu de todos. 

     A las 22 comenzamos a comprender que si; esa escena de sol, agua y verde, si se quiere, avisaba del triunfo de Argentina.   .

                     

 

       SIEMPRE ES BUENO TENER ESTE ATARDECER 

                                 EN  CASA





  Se publican  decenas de puestas del sol en el Lago Epecuén, al sudoeste de la provincia de Buenos Aires. Es casi un ritual  esperar ese momento, compartirlo y atesorarlo.  

  ¿Por qué no tener todo el año, una imagen, de este paisaje,   especialmente para quienes  no viven cerca  a ese inmenso espejo  de aguas salinas?  

    Ayuda  a reencontrarse con el querido Lago. Más para aquellos que encuentran en el verano luz, tranquilidad y salud gracias a sus milagrosas aguas. 

 

                     25 de Mayo de 2026                                

25 DE MAYO | REVOLUCIÓN DE MAYO

El 25 de mayo de 1810 marcó el nacimiento de la autonomía política, cuando la Primera Junta de Gobierno en el Virreinato del Río de la Plata constituyó el primer gobierno criollo. Este acontecimiento histórico, que permitió que el pueblo asumiera su poder, se transformó en el motor para el posterior proceso emancipador.

La fecha consagró la fuerza de la voluntad ciudadana y de las milicias criollas por encima de las autoridades coloniales, consolidando la soberanía popular. Al exigir un Cabildo Abierto la población recuperó activamente sus derechos, inaugurando así el camino hacia la libertad.

La FADECS se une a la conmemoración de este proceso emancipador. (Tomado del servicio de noticias de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Comahue. Argentina)

 El  31 de marzo de 2009 falleció el  expresidente Raúl Ricardo Alfonsín.   En este texto, escrito y publicado en 2009,  se evoca su  personal estilo comunicativo  en el contexto de la campaña. Los comicios del 30 de octubre de 1983  lo consagraron presidente electo. Han pasado más de cuatro décadas de aquel hecho memorable.

Vale la pena recordarlo.

 

ALFONSÍN EN EL ´83


La joven mujer se emocionó aquella memorable tarde de primavera de 1983 en el Club del Progreso de General Roca. Sus lágrimas no le impidieron seguir con atención las palabras cálidas, apropiadas, pacíficas y enérgicas del candidato. Era su primera experiencia en el campo de las ideas políticas. Escuchó y lloró. Su corazón se conmovió. "El hombre que hace falta" la invitaba a "entrar a la vida", a comenzar el cambio anhelado de su patria. Este caso representa a miles ocurridos en el territorio argentino.

La capacidad comunicativa de Raúl Ricardo Alfonsín no tuvo precedentes en la Argentina política desde 1983. En la campaña electoral, durante la agonía del poder militar, el ex presidente expuso una nueva forma de intercambios verbales y de registro de la realidad imperante

Propuso que los comicios de octubre no serían una salida electoral sino un ingreso sano, vigoroso, a la vida republicana; con su voz armoniosa repetía el preámbulo de la Constitución y así definía una perspectiva superadora. Regresaba a las fuentes y la historia nacional les abría, a él y al país, sus páginas sin otras condiciones que cumplir con las establecidas en la ley fundamental.

La elección de octubre fue libre, sin proscripciones. Un logro de una sociedad que desde 1955 se debatía entre gobernantes de facto y breves intervalos del Estado de derecho derrumbados bajo el peso de las conspiraciones cívico militares.

El triunfo de Alfonsín con el "Ahora Argentina" sugirió el acceso a un futuro promisorio. El presidente muerto entendió que la rivalidad con el peronismo debía entrar en extinción. Era necesario no insistir en las lamentaciones y descalificaciones sobre el fenómeno de masas surgido en 1945. El "ahora Alfonsín" con las manos entrelazadas connotaba ese razonamiento.

Cuando reiteró hasta el cansancio los postulados constitucionales ratificó esa intención. La bisagra a la historia no fue sólo una figura retórica. Invitaba a sumarse, incorporarse al torrente político para proponer, avalar, determinar, elegir. Y situar la preferencia superlativa, en la intimidad del cuarto oscuro, en el "hombre que hace falta".

La campaña de 1983 fue brillante, ingeniosa, moderna. Los adversarios no entendieron la nueva dinámica comunicacional de la década. Poseían una decodificación aberrante de los estilos y demandas posdictadura. No interpretaron el deseo colectivo de salir, en paz, del tiempo de oscuridad que atormentó a la sociedad durante largos años.

La confrontación gritona o las acciones distantes a un camino de encuentro con las instituciones republicanas fueron excluidas. Fue una estrategia para una instrumentación práctica del pensamiento genuino del candidato

"Sin usted no habrá país". "Participar para elegir y ser elegido" o temas dirigidos a mejorar la calidad de vida como "vivienda, jubilación, salud, trabajo para todos" no constituyeron, tal vez, grandes novedades en la trama discursiva. Cómo y quién lo dijo es el punto clave para dimensionar el poder de fascinación que irradiaba el emisor de los mensajes.

Alfonsín entendió la dimensión de los medios vigentes en 1983. Le asignó a la comunicación política el tono de convencimiento en los valores democráticos. Advirtió como nadie el contexto crucial del debate. La guerra de Malvinas, los pactos espurios, la infra alimentación, la educación, desocupación creciente, el servicio militar y los derechos humanos fueron ejes con contenidos verosímiles. Había seguridad y fuerza en la palabra del candidato en su transmisión oral, televisiva, cinematográfica. Alcanzó a desarrollar y profundizar la empatía como un privilegiado.

Agobiada por los autoritarismos, alocuciones denostativas e insultantes, la mayoría lo recibió como el hombre destinado a conducirla y conquistar los relegados sueños de grandeza.

Su muerte deja más sola a la sociedad pero remite a aquellos días de esperanza. Es inevitable. Al margen de la decisión de cada uno en el acto electoral de octubre de 1983.

JUAN CARLOS BERGONZI (*)

* Especial para  Río Negro 2 de abril de  abril de 2009

 https://www.rionegro.com.ar/alfonsin-en-el-83-JJHRN123864095245/

Somos docentes de la Universidad Nacional del Comahue y escribimos desde el norte de la Patagonia, Argentina.
Investigamos sobre periodismo impreso y digital.

General Roca, Argentina