25 de Mayo de 2026                                

25 DE MAYO | REVOLUCIÓN DE MAYO

El 25 de mayo de 1810 marcó el nacimiento de la autonomía política, cuando la Primera Junta de Gobierno en el Virreinato del Río de la Plata constituyó el primer gobierno criollo. Este acontecimiento histórico, que permitió que el pueblo asumiera su poder, se transformó en el motor para el posterior proceso emancipador.

La fecha consagró la fuerza de la voluntad ciudadana y de las milicias criollas por encima de las autoridades coloniales, consolidando la soberanía popular. Al exigir un Cabildo Abierto la población recuperó activamente sus derechos, inaugurando así el camino hacia la libertad.

La FADECS se une a la conmemoración de este proceso emancipador. (Tomado del servicio de noticias de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Comahue. Argentina)

 El  31 de marzo de 2009 falleció el  expresidente Raúl Ricardo Alfonsín.   En este texto, escrito y publicado en 2009,  se evoca su  personal estilo comunicativo  en el contexto de la campaña. Los comicios del 30 de octubre de 1983  lo consagraron presidente electo. Han pasado más de cuatro décadas de aquel hecho memorable.

Vale la pena recordarlo.

 

ALFONSÍN EN EL ´83


La joven mujer se emocionó aquella memorable tarde de primavera de 1983 en el Club del Progreso de General Roca. Sus lágrimas no le impidieron seguir con atención las palabras cálidas, apropiadas, pacíficas y enérgicas del candidato. Era su primera experiencia en el campo de las ideas políticas. Escuchó y lloró. Su corazón se conmovió. "El hombre que hace falta" la invitaba a "entrar a la vida", a comenzar el cambio anhelado de su patria. Este caso representa a miles ocurridos en el territorio argentino.

La capacidad comunicativa de Raúl Ricardo Alfonsín no tuvo precedentes en la Argentina política desde 1983. En la campaña electoral, durante la agonía del poder militar, el ex presidente expuso una nueva forma de intercambios verbales y de registro de la realidad imperante

Propuso que los comicios de octubre no serían una salida electoral sino un ingreso sano, vigoroso, a la vida republicana; con su voz armoniosa repetía el preámbulo de la Constitución y así definía una perspectiva superadora. Regresaba a las fuentes y la historia nacional les abría, a él y al país, sus páginas sin otras condiciones que cumplir con las establecidas en la ley fundamental.

La elección de octubre fue libre, sin proscripciones. Un logro de una sociedad que desde 1955 se debatía entre gobernantes de facto y breves intervalos del Estado de derecho derrumbados bajo el peso de las conspiraciones cívico militares.

El triunfo de Alfonsín con el "Ahora Argentina" sugirió el acceso a un futuro promisorio. El presidente muerto entendió que la rivalidad con el peronismo debía entrar en extinción. Era necesario no insistir en las lamentaciones y descalificaciones sobre el fenómeno de masas surgido en 1945. El "ahora Alfonsín" con las manos entrelazadas connotaba ese razonamiento.

Cuando reiteró hasta el cansancio los postulados constitucionales ratificó esa intención. La bisagra a la historia no fue sólo una figura retórica. Invitaba a sumarse, incorporarse al torrente político para proponer, avalar, determinar, elegir. Y situar la preferencia superlativa, en la intimidad del cuarto oscuro, en el "hombre que hace falta".

La campaña de 1983 fue brillante, ingeniosa, moderna. Los adversarios no entendieron la nueva dinámica comunicacional de la década. Poseían una decodificación aberrante de los estilos y demandas posdictadura. No interpretaron el deseo colectivo de salir, en paz, del tiempo de oscuridad que atormentó a la sociedad durante largos años.

La confrontación gritona o las acciones distantes a un camino de encuentro con las instituciones republicanas fueron excluidas. Fue una estrategia para una instrumentación práctica del pensamiento genuino del candidato

"Sin usted no habrá país". "Participar para elegir y ser elegido" o temas dirigidos a mejorar la calidad de vida como "vivienda, jubilación, salud, trabajo para todos" no constituyeron, tal vez, grandes novedades en la trama discursiva. Cómo y quién lo dijo es el punto clave para dimensionar el poder de fascinación que irradiaba el emisor de los mensajes.

Alfonsín entendió la dimensión de los medios vigentes en 1983. Le asignó a la comunicación política el tono de convencimiento en los valores democráticos. Advirtió como nadie el contexto crucial del debate. La guerra de Malvinas, los pactos espurios, la infra alimentación, la educación, desocupación creciente, el servicio militar y los derechos humanos fueron ejes con contenidos verosímiles. Había seguridad y fuerza en la palabra del candidato en su transmisión oral, televisiva, cinematográfica. Alcanzó a desarrollar y profundizar la empatía como un privilegiado.

Agobiada por los autoritarismos, alocuciones denostativas e insultantes, la mayoría lo recibió como el hombre destinado a conducirla y conquistar los relegados sueños de grandeza.

Su muerte deja más sola a la sociedad pero remite a aquellos días de esperanza. Es inevitable. Al margen de la decisión de cada uno en el acto electoral de octubre de 1983.

JUAN CARLOS BERGONZI (*)

* Especial para  Río Negro 2 de abril de  abril de 2009

 https://www.rionegro.com.ar/alfonsin-en-el-83-JJHRN123864095245/

EN GENERAL ROCA

                                           

                    CANAL DE RIEGO.UN PASEO PLACENTERO

                                 con una alerta de riesgo

                                                 


                

                  
 
         Es sábado, el sol se pìerde en el Oeste y brinda un sereno atardecer. El canal principal del riego en la ciudad de General Roca, Río Negro-Argentina siempre ofrece momentos atractivos para los que disfrutan de este paseo urbano.  
     Ahora, en otoño, registramos el encanto de ese andar en el ciclo temporal que anticipa el invierno. 
     Y así, como la vida, seguirá con sus matices en un paisaje continuo que nos acompaña cuando andamos por ese parque.
      El paseo despeja las mentes, distrae, produce encuentros, saludos; convoca a mirar al otro. Todo confluye en una práctica de convivencia sana y armónica, además de cumplir con la rutina de las recomendables  caminatas tranquilizantes, saludables.     
      Una cuestión para resolver es la circulación de ciclistas  por las mismas sendas peatonales. Algo que se puede organizar con la voluntad de preservar accidentes con consecuencias penosas. 

UN LAGO, UNA PUESTA DEL SOL

 

¿Qué nos sugiere el atardecer?

Por Juan Carlos Bergonzi

¿Qué  puede sugerir un atardecer frente a un lago muy especial por las propiedades curativas de sus aguas?  Un  espejo de agua inmenso que inspira reflexiones cuando el sol cae “sobre el lado del Oeste”. La ocasión es atractiva y los efectos visuales llegan a la sensibilidad humana con facilidad increíble. 



 Una joven pareja de turistas camina por la ribera, con celulares en mano y una cámara fotográfica profesional. La mujer exclama “amo este lugar” y anuncia, mirando a los demás:  “siempre voy a volver”. Muchos están preparados para ese minuto de cierre esperado. Con mate, charlas y baños intensos   han pasado la tarde y se disponen a dejar grabado el momento culminante.

El día ha sido calmo, sereno;  los flamencos, esas  aves señoriales y apacibles recalan cerca de la costa y, si no son molestadas, viajan brindando un colorido espectáculo con sus  formaciones magníficas. En el entorno cercano también se observan campos cultivados, verdaderas praderas fructíferas y productivas.

El fenómeno natural inspira. El Lago Epecuén es imponente;  sus aguas avanzan y retroceden de  acuerdo con las lluvias y las bondades de los arroyos que lo alimentan. Está situado  de una cuenca endorreica, sin salida al mar, y su tamaño es variable.Se estima que alcanza   una superficie  de 170 km2 equivalentes a 17.000 hectáreas. Para dimensionarlo, la ciudad Autónoma de Buenos Aires posee una superficie de 203km2.

Regresemos al atardecer. ¿Por qué atrae tanto, qué nos produce ese hecho maravilloso? Cada uno, desde su subjetividad recibe la majestuosidad del sol en el poniente, como un día luminoso que termina y la esperanza que el siguiente sea mejor, con más paz, salud  y sentimientos positivos hacia nuestros semejantes.

La sentida expresión de la joven turista -"amo este lugar"- lo  resume todo.

Epecuén está situado en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires, Argentina. La foto es del autor.   

 

RECORDAR, PENSAR

UNA BREVE LECTURA...



Un gobernante no busca para sí mismo, sino para ayudar a su pueblo”

Un planteo que surge de La República escrita por Platón en 380-375, a. C.   

Es para reflexionar, sobre todo para los elegidos  que deben representar al 

pueblo de acuerdo con lo  prescripto en la Constitución  de la querida Argentina.



En el Día de la Madre

                                             LA MADRE

Por Juan Carlos Bergonzi






Mi madre era un ser celestial. Bastaba mirar sus ojos —claros, profundos, serenos— para advertirloPoseía una determinación firme, nacida de la reflexión. En sus palabras, siempre predominaban la razón y la ternura.

Tal vez comprendí tarde la magnitud de sus virtudes. Ella lo supo, con su temple sereno y su amor inquebrantable hacia nosotros, sus hijos.

Nunca la vi cansada. Siempre dispuesta, alegre, luminosa; y solemne, cuando la vida lo requería. Si alguna vez mis palabras se desbordaban, no necesitaba reprenderme: bastaba su mirada, directa y silenciosa, para que el desorden se apagara dentro de mí.

Cuando le confiaba algo, ella escuchaba con calma. En ese silencio lleno de comprensión, encontraba siempre la palabra justa, la que me ayudaba a repensar o a buscar nuevos caminos.

Nunca la vi enferma: siempre activa, dedicada, atenta. No supe valorar entonces su fortaleza.

La recuerdo buscando armonía entre su familia, cercana al dolor y la enfermedad de sus hermanas, sosteniéndolas sin reclamar nada a cambio.

Una tarde, inquieto, le pregunté:
—¿Qué te gustaría que sea cuando sea grande?
Su respuesta aún me acompaña:
—“Que seas feliz”. No respondí. Era un preadolescente que huía de la emoción, pero sus palabras quedaron grabadas en mí como una semilla.

En las noches tibias del verano me enseñaba a mirar las estrellas, y en las tardes, a descubrir figuras en las nubes que ella describía con imaginación encantadora.

No creía en los castigos. Educaba con gestos.
Recuerdo una noche: me pidió que la esperara para volver juntos a casa. No lo hice. Me dejé llevar por el bullicio del cine y la dejé esperándome.

Al regresar, tarde, encendí la luz de mi dormitorio. Sobre la mesa, una nota breve decía: “Honrarás a tu madre.” 

No dormí esa noche. Al día siguiente me saludó como siempre. No me reprochó nada. Y yo no tuve valor para pedir perdón.

Hoy, tantos años después, la siento viva en cada recuerdo.
Madre sabia, generosa, de fe profunda.

Sus palabras aún resuenan, sus ojos aún hablan, su dulzura aún me guía.

Podría decir mucho más, pero hoy, 19 de octubre de 2025, mientras levanto la vista al cielo, me basta con esta inspiración sencilla para recordarla.

Sé que está cerca.
Y sé también que, en su luz, habita su Dios.


 

SENTIRSE PARTE DE UNA CIUDAD

 

   

    UN PASEO RECONFORTANTE

     
   Por juan carlos Bergonzi                                                          
 

                                             

 
 

Son las 20 horas de un día de semana y el canal principal de riego luce una nueva iluminación que se refleja en el abundante caudal de agua que llegará a las chacras de este denominado Alto Valle de Río Negro.

Estamos en la ciudad de General Roca, y el añoso canal —construido a partir de 1911 y concluido en 1928— constituye una obra hidráulica incorporada a la cultura de sus habitantes.

Este verdadero río nace en el Dique Ballester y recorre más de 130 kilómetros. En Chichinales se encuentra con el imponente río Negro, formado por la confluencia del Limay y el Neuquén.

En General Roca se ha construido, a ambos lados del canal, un parque lineal donde se puede caminar, correr, reunirse junto a un amigable mate, escuchar el murmullo de los sauces o disfrutar del paso del agua que, sin tregua, marcha con la misión de irrigar, mediante canales secundarios, las plantaciones frutales de este espacio bendecido del norte de la Patagonia argentina.

El paseo por sus sendas circundantes transmite la sensación de un ambiente cuidado, apropiado y apreciado por vecinos y visitantes.

El aroma del césped recién cortado y el reflejo de las luminarias permiten, si se quiere, pensar que uno está en el lugar justo, sin equivocaciones.


Somos docentes de la Universidad Nacional del Comahue y escribimos desde el norte de la Patagonia, Argentina.
Investigamos sobre periodismo impreso y digital.

General Roca, Argentina