El poder de la convicción

                                        

  La nota que se invita leer este domingo 25 de julio presenta un contenido poco frecuente en la comunicación social actual: sea esta  a través de medios tradicionales o las llamadas redes.  Liliana,  la persona consultada sorprende. La joven entrevistada ofrece un modelo de superación. De esfuerzo, convicción  y   reconocimiento a la contención familiar. Es inspiradora, brinda esperanza.

 Como indicaba el primer periódico patrio del 7 de junio de 1810, con una cita de Tácito,  “Raros tiempos de felicidad aquellos en que se puede sentir lo que se quiere y decir lo que se siente”.  

 Aquí va el link: https://www.rionegro.com.ar/liliana-la-soldadora-de-roca-que-canta-opera-en-un-taller-metalurgico-1896116/

El autor de la nota es un joven graduado en Comunicación Social por la Universidad Nacional del Comahue.

La destitución del presidente Arturo U. Illia

 

                                        28 de junio: 55º aniversario  

                     del derrocamiento del Presidente Illia  

          

                          

 Asumió como presidente constitucional el 12 de octubre de 1963. Fue depuesto por un golpe militar el 28 de junio de 1966.  A cincuenta y cinco años de ese hecho dramático para la vida de los argentinos y de la República, la perspectiva histórica permite entender que ese penúltimo golpe anticipó la tragedia de los años setenta y el comienzo del terrorismo de Estado iniciado  en marzo de 1976.

El doctor Illia, en aquella mañana del 28 de junio  señaló, con firmeza a los golpistas,   sobre las consecuencias que tendría alterar por la fuerza el orden constitucional.

Lo ocurrido en la década siguiente  confirmó su advertencia expresada durante el turbulento y vergonzante   asalto a la Casa Rosada.

RECUERDOS EN EL DIA DEL PADRE

                                               MI PADRE     

                                                                                                                     Por Juan Carlos Bergonzi

Giovanni Ottavio Bergonzi nació el 9 de enero de 1895 en Galliavola, provincia de Pavía, Italia.   En 1914, con diecinueve años, ya había ingresado, como soldado de primera categoría,   al Ejército Permanente del  Reino de Italia. Lo dieron de baja el 14 de noviembre (de 1914) y fue movilizado, nuevamente, el 16 de enero de 1915.

     Italia desistió de unirse a las potencias centrales o imperios como el alemán, austro-húngaro, otomano  y otras naciones que conformaron la Triple Alianza. Ingresó  a la Gran Guerra  el 23 de mayo de 1915   como miembro aliado de la llamada Entente  establecida por el Reino Unido, Francia, Imperio de Rusia  y otros países.  En 1917, Rusia se retira de la guerra e ingresa EE.UU. de América.  La salida de Rusia se debe a la Revolución bolchevique de ese año y enfrentamientos de grupos en guerra interna.

     La dimensión del conflicto  entre  las potencias industriales   superará  todas las previsiones  y se convertirá en  Primera Guerra Mundial, 1914-1918.

     En enero de 1915 Juan Octavio era  un soldado  reincorporado y el primero de junio, siete días después de la declaración de guerra de Italia,  arriba al “territorio en estado de guerra”. 

      En el  frente del río Insonzo   peleó  entre junio de 1915 y noviembre de 1917. Casi tres años de combate ininterrumpido. La estrategia italiana, en este largo enfrentamiento con las fuerzas enemigas  austrohúngaras, era lograr  atravesar ese corredor natural del río, llegar al corazón de Austria y tomar posesión de algunas ciudades y territorios.

    Sabemos de las condiciones del combate en la Gran Guerra. La trinchera se constituía en la fortificación inicial y persistente para atacar y defenderse. Ser herido o muerto era la única salida para la  juventud que allí servía  a su patria.

     La vida en las trincheras es conocida: humedad, agua, ratas, piojos, hambre, gases tóxicos  y desesperación.  Los comentarios que escuchamos, los hijos de   Juan Octavio, son suficientes para comprender el drama de estar en ese contexto de muerte y desamparo.  No olvidamos sus narraciones del comienzo de la guerra aérea  y sus efectos trágicos  en las tropas atrincheradas. En el combate de Caporetto  Juan Octavio desaparece en cercanías del Monte Grappa para luego caer prisionero de guerra  del Imperio austrohúngaro  el 2 de noviembre de 1917. Esto ocurre  unos días antes del final de la batalla citada.  El saldo fue de 40.000 muertos y heridos  y 275.000 prisioneros.

    Fue liberado de la prisión austriaca  el 8 de diciembre de 1918 y reunido en un campo de concentración el 10 de diciembre, también de 1918.  La  baja ilimitada fue concedida por el Ejército italiano el 31 de octubre de 1919.

    Es decir que   estuvo en la milizia alrededor de seis años; uno  en la conscripción (1914); tres en el frente de combate con sus regimientos de Artillería, donde recibe los ascensos (1915-1917); un año preso   en territorio enemigo (1918) y  finalmente cerca de otro año más    como liberado pero  concentrado  hasta su baja, sin restricciones, que fue acompañada de una compensación  de 300 liras. Esto último en 1919.  

     Cuando salió de ese abismo tenía 24 años, ileso   y   dispuesto a emprender otros caminos  en su juvenil existencia.

Migración a la Argentina

      En  1920, Juan Octavio ingresa a la República Argentina. Su arte o profesión   era de panettiere  (pastelero) y le permitió, supuestamente, incorporarse a la fuerza laboral  sin dificultades.  Este frente, ya no bélico, sería complejo: integrarse a otro país, aprender el idioma, establecer vínculos laborales y sociales. Una tarea nada sencilla en los años de 1920 en la Argentina receptora de miles de inmigrantes en su mayoría empobrecidos

    Se reitera, en esta instancia de su vida, la fuerza y el carácter para afrontar desafíos, abrir el juego a las oportunidades  que demandaban un gran esfuerzo; no doblegarse, no mirar atrás parecen ser sus  consignas en el gran cambio que  construye.   

      Con  unos  años de trabajo en Buenos Aires  obtuvo  suficiente capital como para retornar a su país de origen.  El ambiente político no era el más apropiado para un ex soldado, condecorado de la Primera Guerra Mundial. Son los años que los historiadores designarán   de “entre guerras” luego de iniciada  la  Segunda Guerra Mundial.

      El surgimiento del fascismo era un hecho;  la “Marcha sobre Roma” de los camisas negras, encabezada por Benito Mussolini   se había  concretado  en 1922 y   la toma del poder político, con el consentimiento del rey Víctor Manuel III, le permitió  al Duce formar gobierno. Fue el comienzo de un régimen autoritario, militarista,  que duró 21 años con los resultados conocidos.

    Tenemos  memoria sobre los   relatos en la mesa familiar  de Juan Octavio  de la situación de Italia cuando el retornó    desde la Argentina.  Advirtió   que otra tragedia se avecinaba  sobre   Europa. Sus años en la trinchera y en la  prisión militar  le habían brindado suficientes elementos de análisis   para comprender que su país de nacimiento  era un  lugar  inseguro, alborotado, con un futuro brumoso.  

                                         Celia y Juan Octavio de paseo por el balneario de Epecuén   (1929)

El 11 de noviembre de 1925, desde el puerto de Génova, volvió a la Argentina y se quedó para siempre. Conoció a la dulce Celia y  se enamoró.  Se casó con ella a la edad de 35 años.  Sus cuatro hijos  Rubén Octavio, Raquel Magdalena, Roberto Daniel y Juan Carlos  son el fruto de esa unión matrimonial.    Creo que su obstinación, coraje,  voluntad de avanzar en la trinchera y soportar las penurias de la guerra más cruel del siglo XX, bien merece  un sentido reconocimiento   en su memoria y honor.     

  Su muerte, ocurrida en Carhué el 4 de noviembre de 1970, cuando le faltaban dos meses para cumplir 76 años, le impidió recibir,  en el Consulado italiano de Bahía Blanca, la Orden de Caballero de Vittorio Véneto  extendida en evocación y agradecimiento de la República Italiana a sus  ex guerreros  de la Primera Guerra Mundial.  

  Hoy en el Día del Padre tomo  partes de una investigación más extensa que escribí sobre su trayectoria. Cuando visito su tumba en el viejo cementerio de Carhué, la soledad y el silencio del lugar me provocan   un fuerte sentimiento de admiración;  de cariño y respeto a un hombre que por fortuna fue mi padre.   

   

 

  

         

Día del Periodista

  

                                                         7 de junio

                           Gazeta de Buenos Ayres y el Día del Periodista

   


                   A   pocos días del 25 de mayo de 1810 Mariano Moreno redactó una orden mediante la cual se creaba un periódico semanal cuyo cometido era informar al público  las medidas a tomar por el gobierno provisional. Se producía entonces un cambio en la manera de comunicar frente a los métodos impuestos por la Corona española.

               “El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus Representantes –fundamentaba la orden– y el honor de éstos  en que todos conozcan la execración con que miran aquellas miserias y misterios inventados por el poder para cubrir sus delitos”

                Y continúa: “cuando el congreso general necesite un conocimiento de un plan de gobierno que la Junta provisional ha guardado, no huirán sus vocales de darlo, y su franqueza desterrará toda sospecha de que se hacen necesario o temen ser conocidos; pero es más digno de representación fiar a la opinión pública  la defensa de sus procedimientos; y que cuando todos van a tener parte  en la decisión de su suerte, nadie ignore aquellos principios políticos que deben reglar su resolución."

               Gazeta de Buenos-Aires  aparece el 7 de junio de 1810  bajo inspiración de la orden  comentada.  Llevaba por lema una frase de Tácito Raros tiempos de felicidad en los puede sentirse lo que se quiere y decir lo que se siente.   Era una alusión precisa y clara a la génesis de libertad  en  mayo de 1810.

                Según un estudio del profesor Luis Aznar Gazeta desapareció en 1821 y fue  este medio gráfico  el que experimentó,  más que ningún otro instrumento del gobierno patrio, los temblores de la política revolucionaria.

                El 7 de junio se celebra el Día del Periodista. La fecha fue fijada por el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en Córdoba en 1938. El día  surge de la  salida,  por primera vez, de Gazeta de Buenos-Ayres.

                 Es también el día de recordación del  joven creador del periódico y miembro de la Junta Provisional del primer gobierno patrio  Mariano Moreno.  

               

 

 

 

 

 

 

 

Nieta y abuelo


La pequeña intenta ayudar. La foto tomada en un momento de acción espontánea de la niña deja ver el cariño y la comunicación con su abuelo. Ratifica aquello de que el amor nunca deja de ser. La imagen enternece y brinda una brisa  de esperanza en el género humano. 

Esta escena ocurrió en el último verano en la ciudad capital  de la provincia de Buenos Aires. 

Canal principal de riego en el Alto Valle de Río                      Negro. Mayo 2021

 


Por Juan Carlos Bergonzi

A fines de abril se puede observar la disminución progresiva del caudal del canal principal cuya agua estuvo destinada a la irrigación integral del Alto Valle de Río Negro. Es una clausura transitoria, prevista en  el servicio que administra un Consorcio de Riego.  El ciclo de otoño-invierno sin riego es parte de del entendimiento biológico en este valle fértil que llegó a tener en producción entre 60 y 70 mil hectáreas.

El canal ha proveído  agua   más de un siglo. Es una historia compartida con obras hidráulicas extraordinarias, planes de desarrollo, visión estratégica para el crecimiento y personas que se dedicaron y lo hacen actualmente a cultivar  la tierra de este espacio del norte patagónico. Un  “oasis agrícola”  como lo definió la memorable publicación  El  País de los argentinos.

La vuelta del agua será en la primavera y se verá otra vez un caudaloso “río”  que    atraviesa las ciudades y le da un marco de abundancia que, en ocasiones, no se suele considerar como un capital invaluable. El canal principal recibe el agua del río Neuquén, en una bocatoma cercana al Dique Ballester.  Ese río turbulento en épocas de lluvia tiene su contención en el dique citado y, además de brindar el elemento vital para el riego, se une con el Limay y juntos integran la Confluencia y dan  nacimiento al río Negro que recorrerá más de 600 kms. para llegar al mar donde antes pasa entre dos ciudades: Viedma y Carmen de Patagones.

El canal de riego es una obra  hidráulica digna de figurar en los emprendimientos más destacados de la Argentina. Tiene 130 kms y su destino final será Chichinales. Se comenzó a construir en 1911 y   se concluyó en 1928. Del canal salen canales terciarios y otros tantos cuaternarios o hijuelas a fin de regar las chacras.

En las ciudades que atraviesa se han construido en sus márgenes verdaderos parques lineales con sendas para caminantes, gimnastas; se han instalados juegos para niños y mini praderas  con césped prolijamente mantenido; los irrigadores en funcionamiento y el sol cayendo al oeste brindan una verdadera sinfonía de colores y movimiento.

Está este canal naturalizado en el registro visual de los vecinos que se apropian del lugar con las ventajas de estar en  contacto armónico con la naturaleza. Con o sin agua el extenso entorno del canal sigue poblado de gente: es parte del patrimonio cultural de los habitantes, de las ciudades.  La obra monumental de principios de siglo 20 es un testimonio de la tenacidad. 

Es difícil imaginar en la segunda década de la centuria  21 cómo fue el movimiento de la tierra, la nivelación, herramientas, los trabajadores, técnicos e ingenieros;  la circulación del agua y que todo sirva y funcione por  cien años.

Una seria reflexión podría resultar inspiradora. 

 

 

Título de la nota; Canal principal de riego en el Alto Valle de Río  Negro. Mayo 2021

 

 

                                               Alfonsín Presidente

                                       
                           

                Hace 37 años la democracia fue restablecida 

 

La   asunción, el 10 de diciembre, fue otro acierto comunicativo del presidente electo y su equipo: esa fecha recuerda el día de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada y proclamada por las Naciones Unidas. El simbolismo fue claro, contundente: convivir bajo normas y leyes republicanas fue el compromiso del candidato ungido  presidente de la Nación.

 En esa soleada y brillante jornada primaveral Raúl Ricardo Alfonsín habló desde el histórico edificio del cabildo en la plaza de Mayo de la ciudad de Buenos Aires. El balcón de la casa Rosada esa vez  quedó vacío.

Como lo había dicho a lo largo de su campaña no propuso  una clásica salida a través de los votos. Quería profundizar en la urdimbre de la sociedad argentina y las calamidades vividas en décadas previas. “Una entrada a la vida” tocaba el alma colectiva, incluso entre aquellos que no sufragaron a favor de su candidatura.

El flamante presidente habló con el corazón. ¿Si había sido capaz de derrotar en elecciones intachables al adversario invencible, el peronismo, cómo no transmitir un mensaje de gran esperanza? 

El edificio colonial, epicentro fundacional de la patria otorgó la atmósfera adecuada para ratificar  que el preámbulo de la constitución nacional no era letra muerta.

En ese  “texto laico” se concentraba el espíritu de esa jornada memorable que abría la puerta a creer y aceptar, con madurez, una república  sin disociaciones, de sanos pactos y acuerdos  con la imprescindible unidad de todos los argentinos

 El ciclo de la democracia recuperada comenzó hace 37 años. Un hombre honesto, con fuerte poder de persuasión llegaba para presidir un país devastado por el autoritarismo y la soberbia donde todo fue posible.

Se recuerda la presidencia de Alfonsín con nostalgia. En ocasiones con culpa. Persiste en  la memoria de los argentinos como una de las ilusiones cívicas más trascendentes en la historia política nacional.

 

 

Somos docentes de la Universidad Nacional del Comahue y escribimos desde el norte de la Patagonia, Argentina.
Investigamos sobre periodismo impreso y digital.

General Roca, Argentina